Todos cargamos con algo.
Hay días en los que la cabeza no para. Hay preocupaciones, responsabilidades…
Vivimos con la cabeza llena, pensando en esto y lo otro.
*Y, sin embargo, elegimos venir.*
No desaparecen los problemas. Pero, por un rato, dejan de ocupar el primer lugar.
Solo queda el coach explicando la rutina, el reloj 3,2,1…las carrerita por quien termina primero, las risas, algún insulto cuando el WORKOUT se pone feo, a los coach gritando si estamos descansando…
Ese momento donde lo único que me preocupa es ese movimiento que todavía no me sale, ese peso que todavía no puedo levantar, ese workout que me dejo sin aire, los dolores musculares post wod…
Quizás entrenar no resuelva todo lo que pasa afuera. Pero a veces una hora alcanza para apagar todo ese ruido.
Como coach nos damos cuenta cuando vienen con ganas, sin ganas, tristes, enojados, pero también vemos como se van después una clase…
By Taty :)
“El cambio no empieza cuando aparece un mejor entrenamiento. Empieza el día que decidís dejar de conformarte.”